POR LEONEL VELAZQUEZ

Ya es momento de decirlo sin maquillaje: alrededor de Nora Ruvalcaba y del Comité Ejecutivo Estatal de Morena existe una operación de vocerías y páginas que, por la forma en que actúan, está claramente alineada para defender su narrativa, atacar a quienes los cuestionan y controlar la conversación pública.

El método se repite: toman temas políticos, acomodan los datos a conveniencia, omiten lo que les incomoda y construyen su propia versión, aunque tengan que caer en la desinformación. Basta con que alguien publique algo sobre Morena o Nora que no les guste para que aparezcan los mismos perfiles, las mismas personas y los mismos ataques.

Hoy son cada vez más las páginas y personas afectadas por esta forma de operar. Pueden seguir negando cualquier coordinación, pero poco a poco se les cae la máscara: las mismas líneas, los mismos ataques y los mismos operadores dejan demasiadas coincidencias.

Que hagan política de frente y con argumentos. Nadie les va a conceder el monopolio de la verdad.

La verdad no es de Morena, no es de Nora y mucho menos de sus páginas. La verdad se demuestra, y no la van a controlar a punta de propaganda y ataques.